Cuaderno de momentos gourmet en casa con Xadigal

En casa también se puede disfrutar de experiencias gastronómicas de alto nivel

Nosotros hemos estado documentando lo que ha supuesto trasladar nuestro ocio culinario al hogar durante esta última etapa de confinamieto, y la verdad es que ha resultado ser muy satisfactorio. Hemos vivido momentos únicos de sosiego y paz. Hemos reconectado con nuestra identidad más cuidadosa y disfrutona, porque a quién le gusta comer, le gusta cuidar de lo que come, y le gusta saborear los instantes que te regala la vida para invertir en los placeres del paladar. Vamos, que no ha sido tan duro teniendo cerca la materia prima adecuada.

Hoy venimos a recopilarlos para que podais usarlos en vuestros momentos gourmet, y a enseñar la cantidad de oportunidades que uno tiene para tomarse el rato que se merece, descansar y deleitarse. En ocasiones serán pequeños gestos, cosas sencillas que nos llenarán el corazón, y que estarán ligados con la intimidad del hogar, otras serán recetas más elaboradas, que necesitan de iniciativa e inventiva, pero todos esos momentos son dignos de ser registrados y quedarse en nuestra memoria para siempre, como ese peculiar impás que nos permitió mimarnos un poco.

“Para desayunar”

momentos gourmet para todos

Hay muchos amantes de los momentos gourmet en el desayuno. Ellos saben bien hasta que punto se puede sofisticar un desayuno, y hasta que punto es imprescindible empezar bien el día. Por eso nos hemos encargado de traeros ideas para que esa primera comida del día ya esté en la linea de la excelencia.

Un clásico como las tostadas con mantequilla y mermelada se reinventa si utilizas las mermeladas de La Mariquita de Azúcar. Son otro nivel de sabor, y las combinaciones de frutas e ingredientes no solo te sorprenderán, si no que te dejarán encantado. Made in Galicia amigos.

El bowl de yogur lleva:

Si os va más el desayuno salado, con su parte de proteínas, equilibrado y rico, qué tal una tosta de pan (nosotros hemos utilizado un pan artesano e integral que está que te mueres, porque el pan gallego ya se sabe “non hai un malo”) y con el elixir de Figueiredo (Lugo). Su aceite cento x cento, que proviene de olivos centenarios y es oro puro. Creemos intensamente en sus poderes rejuvenecedores y sus beneficios para la salud, es como una poción. Y si lo frotamos por encima, con un poco de ajo negro, luego, un huevo a la plancha y un zumo de naranja recién exprimido para las vitaminas, bueno; muy fit y muy místico.

“El aperitivo”

Fundamental costumbre nacional, y un pozo de creatividad para los conceptos culinarios más sencillos y efectivos. El aperitivo no se perdona en Xadigal, y tampoco se perdona en casa. Vermut, vinito, algo para abrir boca, y alegría.

“Momentos Gourmet – Postre y sobremesa”

momentos gourmet delicatesem

Los digestivos y licores de después de comer diferencian una buena comida de una comida que simplemente nos sirvió para alimentarnos. Si no quieres fallar con ellos, te recomendamos los licores Pousa. Son finos y auténticos, recordarán a los mejores brebajes caseros pero sin el peligro de quemar ninguna garganta porque están perfeccionados profesionalmente.

A su lado unos gajos de mandarina hacen la base para unas castañas en almíbar de Souto da Trabe que simplemente son una maravilla.

“La merienda”

Para seguir con las golosas virtudes del dulce, debemos continuar con la castaña. Ya la hemos visto en forma de mermelada, con la calabaza, una manera fabulosa de reivindicar la calidad de una buena compota, hecha con productos autóctonos, de agricultura ecológica y fruto del trabajo exhaustivo de la tierra. Luego la servimos en su almíbar, una receta azucarada que lejos de resultar empalagosa, empasta con la grasa natural de la castaña para llevarnos a la niñez y a los primeros inviernos, y a los cucuruchos de castañas asadas acompañadas de caramelos pegajosos que nos ponían perdidos los morros y mofletes. Porque la castaña es un producto estupendo para encaprichar a los niños (y a los no tan niños) con alimentos de calidad.

Finalmente en Souto da Trabe han experimentado con una crema, una elaboración de brillante idea, con la que colocan a la castaña por encima de todos esos frutos secos que quedan bien con el chocolate. Y esto ya es puro vicio: unas rodajas de plátano con la crema de castaña y chocolate de Souto da Trabe.

Y si queremos momentos gourmet para merendar así con fruta, y mantener endulzantes naturales, hablemos de la miel. El complejo y elegante producto que las abejas son capaces de hacer. En este caso las abejas que habitan la Ribeira Sacra. Un lugar mágico, fértil y salvaje, que siempre enamoró a la gente especial, como Alfonso, un apicultor entregado que se encuentra en la búsqueda continua del equilibrio con el medio, y que respeta el proceso de trabajo de las abejas en cada parte de su propio trabajo con Melsacra. Hemos utilizado la miel enriquecida con jengibre de Alfonso para contrarrestar los ácidos de la naranja. Delicioso.

“¿Qué cenamos?”

Han sido días apasionantes, llenos de vida, agotadores; los niños en casa, el tele-trabajo, o el trabajo a secas, y sin poder salir por ahí a pasear, o a tomarte un vino. Bueno no te preocupes, porque aquí te dejamos una serie de cenas que te dejarán realizado al acabar la jornada. Lleno, y saciado, con fuerza para empezar de nuevo tras el merecido descanso.

Quizás una tosta te parezca escasa de interés, o escasa simplemente, pero aún no has probado la genial mezcla de sabores que ocurre cuando juntas el aguacate con una buena anchoa del cantábrico que nos trae La Brújula, unas rodajas de tomate y acompañas todo con una copa de Pinka (un vinazo del Ribeiro 100% Caíño blanca).

Luego también puedes elegir terminar el día con una cervecita artesana como es La Rubia de Rizos, potente y suntuosa, y para comer, una buena ensalada de tomate con los lomos de bonito del norte de Burela que son un espectáculo, en aceite de oliva y gracias a Faro de Burela, una marca de tradición pesquera, que lleva toda la vida seleccionando el mejor género de la costa lucense.

Y bueno, para terminar, un plato que es referencial en nuestras cocinas, y que siempre recomendamos y recomendaremos probar porque incluye un producto de Los Peperetes que si estuviera mejor hecho y mejor acabado, se comería frío. Se trata de los chipirones en su tinta que hacía la abuela pepereta hace tanto tiempo y que ahora se recrea y comercializa en una lata perfectamente envasada, manteniendo el sabor, las texturas, y los olores de aquella nostalgia y calidad de quién más sabe. Lo servimos con un poco de arroz blanco, y también le hemos puesto una cucharada de un alioli casero que teníamos en la nevera, y la verdad, le quedó estupendo.

Con este plato no tuvimos duda al elegir qué botella de vino abrir; un 1411 de Pazo Rubianes. El Albariño por excelencia, que a parte, guarda un parentesco vecinal con las conservas de Los Peperetes. Las camelias nos amparan y nosotros fascinados con este tándem que siempre sienta bien y nunca decepciona.

Un saludo amigos, y como dice la jefa: “Tranquilidad y buenos alimentos”.

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